El aislamiento obligatorio, social y preventivo puede llevarnos a descuidar ciertos aspectos de nuestra salud, como el descanso y las rutinas de belleza, que pueden repercutir en el aspecto de nuestra piel a largo plazo. Sin embargo, existen ciertos cuidados que podemos incorporar para que al finalizar la cuarentena, nuestra piel luzca aún más radiante y saludable que cuando comenzó.

Dormir 8 horas: Tal vez el hábito más sencillo de incorporar, el sueño es imprescindible para que nuestra piel se regenere y luzca más luminosa, suave y sin marcas de envejecimiento como arrugas y ojeras. Los especialistas recomiendan abandonar las pantallas de los aparatos electrónicos al menos 1 hora antes de acostarnos para activar los mecanismos cerebrales del sueño.

Limpiar la piel 2 veces al día: aunque ahora mismo la piel quede menos expuesta a la contaminación, en el hogar existen factores internos que pueden perjudicarla, como la calefacción o los desinfectantes. Por eso es importante realizar una higiene facial profunda por la mañana y por la noche. Para esto podemos usar un algodón embebido en agua micelar, que ayuda a remover fácilmente las partículas sin dañar la piel.

Protección contra la Luz Led: la luz que emiten las pantallas de teléfonos celulares, tablets y computadoras genera radicales libres que atacan a las células de la piel y aceleran su envejecimiento provocando manchas, resequedad y arrugas. Una buena forma de prevenir su accionar es utilizar cremas hidratantes específicamente diseñadas con filtros que protegen la piel de esta clase de luz.

Siguiendo estos simples consejos, lograremos que nuestra piel salga de la cuarentena luciendo mucho más saludable y lozana.